Busqueda Google

martes, 23 de febrero de 2010

TECNOLOGÍA, EVOLUCIÓN Y ORGANIZACIONES

La mejor forma de predecir el futuro es crearlo.
PETER DRUCKER

La tecnología genera gran interés en nuestros días, esta ha creado todo un lenguaje moderno que nos permite entender la forma de convivencia diaria con aquellas innovaciones tempranas que ahora son una realidad. Dicho lenguaje es cada vez más común en temas tales como tecnologías alimenticias, tecnologías para el hogar, tecnologías aeroespaciales y tecnologías de información entre otras asi como un sinfín de términos que se desprenden de las anteriores y que seguramente algunas generaciones más entradas en años simplemente no alcanzan a digerir del todo; términos y mas términos que sirven para describir todas aquellas herramientas de la vida moderna y que entre otras cosas nos permiten entender que el mundo en el que vivimos está altamente tecnificado y que se hace necesario un lenguaje moderno para describir herramientas que no eran concebidas tiempo atrás.

Las cosas no paran ahí y es importante entender que aquellas aplicaciones que hoy son novedosas, el día de mañana serán absorbidas por la vida cotidiana para luego ser reemplazadas por algunas otras más recientes, tal como ha ocurrido en la línea de tiempo que principalmente se desprende de los inicios del siglo veinte, la cual se ha caracterizado por una serie interminable de aportaciones al campo tecnológico y más aun, se puede entender que el ritmo de innovación, adaptación y reemplazo cada vez será más rápido e inesperado para algunos.

Es también evidente que la sociedad en conjunto se ve afectada por dichos esquemas de cambio, por un lado podemos encontrar signos de mayor productividad y por otro de profunda resistencia al cambio, por un lado encontramos aportes significativos en diferentes áreas sociales pero por otro se encuentra un gran rezago y es que la tecnología provoca fenómenos de alto impacto en ambos sentidos en la vida de las naciones enteras, de forma que entender y pronosticar su futuro así como sus posibles efectos colaterales se presenta como una tarea desafiante y de grandes responsabilidades, tanto por los desarrolladores de las mismas así como por parte de los posibles usuarios o destinatarios; anticipar los posibles cambios evidentemente proporcionara una ventaja competitiva en cualquier área social que dependa o tenga que enfrentar dichas innovaciones.

Las organizaciones no son ajenas a este ritmo de integración de nuevas tecnologías (principalmente a las de la información y comunicaciones Tics) y es evidente que se ven afectadas en sus procesos y procedimientos tanto en sus partes como en la suma del todo el quehacer organizacional.

Cabe resaltar que las promesas de dichas tecnologías no siempre aterrizan en la forma en que se esperan inicialmente. Lo anterior se presenta por una serie de factores que bien pueden ser tanto por la exacerbación de las virtudes que se prometen por parte de sus desarrolladores y comerciantes pero también por la mala integración y administración de las mismas. Todos sabemos que las tecnologías vienen emparejadas con promesas de rapidez, productividad, menos costos, flexibilidad, etc., etc., pero es evidente que la conciencia de su adquisición e implementación debe ser considerada sobre un análisis detallado de su verdadero valor al interior de las organizaciones, de otra forma se corre el riesgo de valorar más la herramienta que el fin, y esta experiencia es una que cada vez mas destinatarios ha experimentado en carne propia con resultados desfavorables.
Sucede que aun la mejor y más avanzada tecnología siempre dependerá en la fase operativa del factor humano, y que tal como lo comentan los autores especialistas en el tema, este último sigue siendo tan humano hoy como lo fue en el pasado, tan susceptible a cometer errores, con tales defectos y vulnerabilidades que la tecnología misma no puede solventar.

Por otro lado, de algo podemos estar seguros con respecto a las tecnologías, estas tienden a la miniaturización, accesibilidad, reducción de costos, portabilidad, gran almacenamiento y procesamiento, influyendo directamente en la forma en que el usuario final interactué con las mismas, lo anterior es entendible ya que se pretende integrar a las mismas de una forma eficiente y discreta en la cotidianidad de cada recurso humano de forma que se facilite la autonomía y su movilidad pero al mismo tiempo de una interconectividad permanente. Lo anterior promete también una mayor productividad, mejor comunicación, información fresca y al alcance de la mano, mejor entrenamiento y entendimientos de las funciones asignadas, pero en este punto no habría que olvidar nuevamente que las promesas en las tecnologías no siempre aterrizan de la forma en que se esperan, el escepticismo y frialdad muchas veces ayudan a tomar decisiones responsables sobre las mismas.

Es evidente que los roles de trabajo al interior de las organizaciones cambian constantemente, la influencia de las tecnologías es profundamente fuerte, también es claro que la globalización presenta una serie de factores y obstáculos que se tienen que hacer frente para no quedar al margen de las tendencias que presentan tanto naciones, empresas como personas, sin embargo es importante conocer y atender oportunamente dicho impacto hoy y a futuro de estos cambios, principalmente en aquellos individuos que componen la fuerza organizacional y que forman las redes colaborativas y que en su condición humana requieren de la calidez de las sociabilización mediante contacto físico que no puede ser remplazado por ninguna experiencia virtual tan común en las tecnologías modernas. Situarse un paso adelante a dichos cambios permitirá enfrentar las innovaciones tempranas con creatividad y asimilarlas en búsqueda de ventajas competitivas en todos los niveles de las organizaciones de nuestros días, buscando siempre el valor agregado al fin que se oferte al cliente final (el cual es cada vez más exigente requiriendo productos o servicios personalizados), de forma tal que se tomen decisiones oportunas en beneficio del bien común de la organización, sin olvidar que de forma contraria se corre el riesgo de perder el control de aquellas grandes organizaciones que por su magnitud o complejidad requieren de especial atención para no crear un efecto contrario al que se busca por medio de la incorporación de las tecnologías, lo cual es un asunto poco tratado pero como una realidad tangible en aquellos que no ponderan el capital humano como la parte sensible y cálida de toda tecnología.


Referencias

Lozano R., A. & Burgos A., V. (2007). Tecnología educativa: en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. Distrito Federal, México: Limusa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario